
Segunda novela de la serie «Los crímenes del faro» (también denominada «Serie Leire Altura»). Otra de las series de novela negra que me ha entusiasmado. Aunque se pueden leer los cuatro libros que la componen sin seguir el orden de publicación, recomiendo seguirlo para entender algunos detalles sobre la protagonista principal, Leire Altuna, una escritora que vive en un faro de la costa vasca. Además, el autor, Ibón Martín, nos presenta a través de esta tetralogía al personaje principal de sus próximas novelas, la inspectora Ane Cestero. En estas cuatro novelas vas a encontrar una trama con algo de acción, mucha intriga y sobre todo mucho suspense, con una pizca de ligero miedo. No sé a ti, pero a mí me encantan las novelas con suspense, hacen que permanezca horas seguidas leyendo adentrándome en la trama de cada una de ellas. Si te estás planteando adquirir la tetralogía al completo, no lo dudes. Te aseguro que no te arrepentirás. A mí me ha gustado mucho.
Tal y como he descrito, se merece un EXCELENTE.
«No es bueno remover el pasado. Y menos si se trata de devolver la vida a lugares que jamás debieron tenerla».
Todo comienza una fría noche de niebla. Una joven aparece ahorcada en los arcos de la Real Fábrica de Armas de Orbaizeta. Cuando todas las hipótesis apuntan al suicidio, la escritora Leire Altuna recibe el encargo de investigar el caso. Tendrá que buscar respuestas en un remoto pueblo de apenas una docena de habitantes, un lugar donde nada ni nadie es lo que parece. Ibon Martín teje una trama trepidante que arrastra al lector a un territorio poblado de mitos y leyendas.
La narración vuela con maestría entre los oscuros años del contrabando en la frontera y un presente plagado de sombras. Unas páginas escalofriantes que nos recuerdan que el mal y el ayer nunca cierran del todo la puerta.
