
Tercera y última entrega hasta la fecha de la trilogía de Indira Ramos. Recomendable leerlos por orden de publicación (visita la sección trilogías y sagas). Igual que sus dos antecesoras, esta novela negra también me ha mantenido enganchado durante varias horas sin parar de leer. Sin duda, Santiago Díaz tiene mi reconocimiento como uno de los mejores escritores de novela negra de este país. Según vayan saliendo sus libros en formato bolsillo iré adquiriéndolos sin pensármelo. Si no has leído aún ninguno de la trilogía de la Inspectora Ramos, te recomiendo que adquieras la trilogía de golpe, te aseguro que no te arrepentirás. El final de esta novela, en concreto, me ha encantado.
Mi próxima adquisición de Santiago Díaz, cuando lo saquen en bolsillo, será «Jotadé»
Sin duda, calificación de super EXCELENTE
Para la inspectora Indira Ramos ha sido un año repleto de sucesos: cazó a un monstruo al que todo el mundo daba por muerto, perdió a uno de sus mejores agentes en un desgraciado accidente y tuvo que elegir entre los dos hombres de su vida. Pero, cuando todo parecía haber vuelto a la normalidad y se presentaba ante ella una etapa tranquila, la vida se empeña en ponerle las cosas más difíciles que nunca y tendrá que enfrentarse, junto al inspector Iván Moreno, a un caso que les unirá o les separará para siempre.
Su equipo -ahora compuesto por la subinspectora María Ortega, por una agente Lucía Navarro más taciturna de lo habitual tras su rehabilitación y por Jotadé, un oficial de origen gitano de métodos poco ortodoxos pero efectivos que pondrá patas arriba la vida de sus compañeros- tiene que investigar el hallazgo de varios cadáveres en un solar en construcción. Nada parece unir a las víctimas y solo investigando su pasado podrán entender por qué les han ido matando uno a uno.
